"Here we go again give it one more try
Don't believe the system's on your side
Just another lover turned enemy fight
Just another blood and nicotine sky
Oh come on! "
Los últimos tres o cuatro meses han sido una revolución, nada de lo que vivo ahora se parece a lo que vivía en octubre. Siento que de alguna manera desperté de un sueño largo, profundo, de un coma.
En diciembre por fin tomé la decisión de dejar "el mejor trabajo del mundo", porque ustedes no lo saben, pero yo tenía el mejor trabajo del mundo: escribía sobre mi tema favorito (la música), conocía gente famosa, viajaba a lugares especiales y de lujo, entraba gratis a eventos y conciertos, y además me pagaban (bastante bien) por eso. Pero no era feliz.
No es sencillo darse cuenta que lo que parece una vida de ensueño, es la fuente de tanto dolor, es la razón por la que estás en pausa en todas las demás áreas de tu vida. Pero parece ser que poco a poco fui despertando y me di cuenta que el letargo había sido demasido largo y el costo: demasiado alto. Ni todos los viajes y VIPs del mundo podrían recuperar lo que perdí.
Por ningun motivo estoy diciendo que mi trabajo haya sido el culpable, ahora lo sé: la culpable fui yo. Fui yo porque decidí vivir una vida carente de propósito. Decidí olvidar lo que soy y dejarme atrapar en el torbellino de "lo que los demás quieren que yo sea".
Al mismo tiempo me sentía cansada, triste, decepcionada, ¡pues claro!, no hay nada peor que vivir alejados del propósito eterno y divino que Dios ha depositado en cada uno de nosotros. Porque cuando malgastas el potencial que tienes, es muy probable que las cosas no sean como deben ser y ¡claro!, después vienen las quejas... los "todo está mal", "¿por qué a mi?", "era mejor cuando...", etc. Y es que puedes malgastar tu potencial, pero después no te quejes de que las cosas no son como deberían ser porque ¿sabes qué? TÚ y nadie más que tu eres responsable de que las cosas cambien.
Pero para que las cosas cambien, primero tienes que tomar la decisión de dejarlo todo atrás, de caminar en fé, de aceptar que has estado equivocado todo este tiempo y estás dispuesto a cambiar de mentalidad. Es en ese momento cuando puedes vivir realmente lo que Dios dice de ti en su palabra: "porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza".
Dios nos está llamando a vivir para él... ya basta de jugar a ser cristianos... ¿estás listo para renovar tu mente y levantarte como una luz en medio de la oscuridad?